Publicaciones de la categoría: De otros mundos y aventuras

‘Jurassic World. El reino caído’, de J. A. Bayona: superproducción de autor

Por Dolores Sarto

Bayona es un cineasta con los arrestos suficientes como para tomar riesgos en plena superproducción. Sabe cómo detonar el factor sorpresa entre las gentes que sienten haberlo visto todo desde sus butacas y como realizador, tiene un talento formidable. Es capaz de ‘darle la vuelta’ a un volcán, con furia de apocalipsis, y convertirlo en un inmenso  reloj de arena que inicia su particular cuenta atrás. Toda una película.

El volcán entra en erupción en la Isla Nublar, aquel parque de atracciones temático donde campaban a sus anchas formidables especies de dinosaurio en la pasada entrega de ‘Jurassic World’ (2015). Con ello, enciende la mecha de un interesante dilema moral que tiene mucho de provocación. Es el punto de partida de la película. El Dr. Ian Malcolm (Jeff Goldblum), el brillante pelmazo que recordaba hace 21 años la Teoría del Caos, lo pone encima de la mesa en su regreso a la saga: “¿Serán el hombre y la mujer capaz de dejar que la naturaleza siga su curso para corregir la alteración que le permitió  transformarla para siempre?” O lo que es lo mismo, ¿está preparada la humanidad para rescatar a los dinosaurios de los efectos devastadores del volcán que arrasará la Isla Nublar? Porque aquellas especies pretéritas que habían dado un salto abismal en el tiempo gracias a la tecnología genética tienen, en la película, los días contados. Y Claire Dearing (Bryce Dallas Howard), la doctora que dirigía con mano de hierro el parque de atracciones, acaba pidiéndole ayuda a Owen Grady (Chris Pratt), el cuidador estrella de dinosaurios, para participar en una misión de rescate que cuenta con un curioso patrocinador. Un multimillonario con nostalgia de soñador (James Cromwell, magnífico en el papel).

J.A. Bayona se aventura en la saga, como él mismo ha manifestado, con el máximo respeto hacia Steven Spielberg, el artífice y creador de la misma, pero dejando una enorme huella de su propia  personalidad cinematográfica. El ‘blockbuster’ del verano es una impecable producción llena de ritmo, con los toques precisos de humor inteligente y en la que  se abre una falla para distanciar dos partes claramente diferentes en la película.

Leer más →

Anuncios

La épica en el cine (II): sobre héroes, superhéroes y antihéroes

Por El Cronista Sentimental

Esas lánguidas tardes de sábado de mi niñez parecían obedecer a un riguroso orden universal gobernado por la seguridad, la protección y el calor, que eran, para mí, en aquella etapa de mi vida, sobre todo, sensaciones táctiles: la suave caricia con que mi abuela apartaba los cabellos de mi frente para depositar, sobre ella, su beso; el calor de la emoción que me recorría cuando, arrebujado en la cama, ella permanecía contemplándome, tiernamente, bajo el dintel de la puerta de la alcoba, cuando me creía ya dormido; el crepitar del almidón de las sábanas al contacto con mis brazos y piernas, que yo agitaba en el deseo de combatir el frío invernal de aquellas camas demasiado alejadas de las únicas fuentes de calor: la leña del hogar y el fogón de la cocina. Todo conformaba un ritual de resguardo, de pertrecho contra la amenaza. Era la respuesta a los ecos que, sin serme del todo comprensibles, me llegaban desde el noticiario televisivo al que mi familia se refería como “el parte”.

No contaba yo con un mundo de referencias ordenado ni amplio que me permitiera vincular racionalmente el mundo de los tebeos que yo devoraba en las tardes con el prosaico mundo del “parte” que hablaba de crisis del capital y de amenazas de conflictos nucleares con las que, inevitablemente, se prefiguraba el final de la Guerra Fría. Sin embargo, me surgieron los primeros atisbos de verdad: sobre la cama en que me embozaba y la mesita de noche donde descansaban los tebeos pendientes de lectura, se sostenía el mundo de hadas y ángeles que mi abuela, acaso de manera involuntaria, había concebido para mí.

Después comprendí que aquel universo personal de pureza infantil no era entera ni exclusivamente mío, sino que el mundo en su conjunto volvía su mirada hacia la infancia siempre que las circunstancias envolvían la realidad con un tacto rugoso e hiriente. Esa fue mi deducción cuando supe que, a partir de los años 30, la convulsión sufrida por un mundo sumido en episodios traumáticos sucesivos (la Gran Depresión, la Segunda Guerra Mundial, la Guerra Fría…), despertó, en el imaginario colectivo, la necesidad de hallar razones para la esperanza más allá de la razón. Este es el motivo, a mi parecer, de la irrupción del tebeo de superhéroes como producto de consumo en la cultura de masas, cuya generalizada aceptación y popularidad despertaron la atención del cine.

Leer más →

Visionado: ‘La forma del agua’, de Guillermo del Toro. ‘Bella, poética… y complaciente’

Por Ingrid Guzmán

Guillermo del Toro nos ofrece una historia apasionada con toques poéticos en la que, con gran despliegue de producción y guiños al Hollywood más clásico, nos sumerge en el amor entre dos seres marginados. La historia se remonta a los años 60, en plena Guerra Fría. Una muchacha solitaria y muda (Sally Hawkins) se deja llevar por una monótona vida como chica de la limpieza trabajando en unas instalaciones clandestinas del ejército estadounidense. Un buen día, descubre a una extraña criatura, un anfibio con forma humana (Doug Jones) que el Gobierno norteamericano oculta de los tentáculos soviéticos.

El amor acabará surgiendo entre la limpiadora y el ‘monstruo’. Sin embargo, por puro ensañamiento del villano de la película (Michael Shannon), que tiene a su cargo al hombre-pez (no queda muy claro qué pasó entre el ser y el agente antes de su llegada al búnker), el Gobierno decide matar a la extraña criatura sin pretender estudiarla o analizar su potencial biológico (algo que, por cierto, no se entiende ni siquiera en su contexto). Los acontecimientos se precipitarán a partir de entonces.

Leer más →

Visionado: ‘Star Wars: Los últimos Jedi’, de Rian Johnson. ¿Es tan mala como dicen?

Por Arancha Serrano

“Desastre total”, “basura absoluta”, “una parodia” y otros calificativos mucho menos amables acompañan a esta nueva entrega de la saga galáctica que, para muchos, significa la muerte de ‘Star Wars’. ‘Los últimos Jedi’ será también para muchos fans la última vez que irán a ver una película de la franquicia, tras lo que consideran una traición imperdonable. Con el corazón roto, iracundos y decepcionados, han encabezado en masa una lapidación descarnada contra Disney y Rian Johnson, encargado de pilotar este nuevo y esperado capítulo. Johnson, conocido director de ‘Looper’ y ‘Brick’, ha recibido más palos que una estera y probablemente no encuentre una cueva lo suficientemente profunda en la galaxia para esconderse y escapar de las críticas. La cuestión es: ¿merece semejante escarnio?

La calidad de la película no es lo importante aquí, sino el nivel de satisfacción de los fans, más peligrosos que una horda de ‘sarlaccs’. Es decir: si no das al público lo que se espera, te comerán vivo. Básicamente, es lo que ha sucedido con ‘Los últimos Jedi’. Y Johnson no solo no ha dado el menú que los fans esperaban; ha tenido la osadía de rociar con gasolina la biblia cósmica creada por Dios Padre Lucas y luego le ha prendido fuego. Disney entregó los mandos a Johnson y le dio carta blanca para llevar la nave allá donde considerara oportuno. Y, a juzgar por el recibimiento, el cineasta ha conducido la saga a un agujero negro.

Todas las expectativas que J.J. Abrams sembró en la entrega previa quedan en este episodio en la más absoluta nada. Y es solo el principio: grandes e icónicos personajes que son una parodia de sí mismos y cuya presencia queda reducida a una anécdota, patrones que se repiten con descaro, un tiempo extraordinario de metraje (es la película más larga de todas, con 152 minutos) gastado en tramas secundarias superfluas y prescindibles, estrategias de combate increíbles en el peor sentido de la palabra, amén de fallos de raccord y continuidad. Algunas líneas de diálogo dan vergüenza ajena, al igual que otras tantas escenas y situaciones ridículas. Una de las más imperdonables es un pretendido homenaje a Carrie Fisher en el que Johnson convierte a Leia en una especie de Virgen María espacial.

Leer más →

El reino del exceso

Pantanoso website de arte, literatura, cómics, cine y algo de porno. En las ondas en Radio en Exceso.

todocinemaniacos

Blog dedicado al Séptimo Arte

El Tío del Mazo

Un blog de amigos y para amigos del ciclismo

Actualidad Cine

Críticas de películas y estrenos de cine

Extracine

El mundo del cine en un blog

A %d blogueros les gusta esto: