Archivos de etiquetas: miedo

Visionado: ‘Del revés (Inside Out)’, de Pixar. ‘Viaje al centro del universo emocional’

cin-delrevesinsideout

cinco estrellas

Pese a que el cine de animación forma parte fundamental de la memoria cinematográfica de quienes hacemos este blog, siempre hemos reconocido el brevísimo espacio que le hemos dedicado aquí. Entendemos que no somos expertos en el tema y que no podemos valorar los complejos mecanismos que hacen posible un género tan complicado como fascinante. Pixar ha hecho que todo eso se olvide. Lo consiguió casi desde el principio pero mas aún cuando asistimos fanáticos a las maravillosas tres entregas de Toy Story y la inolvidable Up,  y comenzamos a darnos cuenta de que estos magos subsidiarios de Disney hacían un cine mucho más humano y universal que aquellos que llevan años izando la bandera de tales propósitos. Y lo han vuelto a lograr. Del revés (Inside Out) es un derroche absoluto de imaginación, un alucinante viaje por las emociones de una niña a punto de entrar en la pubertad y que ve cómo su vida perfecta y feliz se transforma cuando cambia de residencia junto a sus padres.

Riley es la protagonista humana de la película, pero es solo la parte externa de una infraestructura mental comandada por sus verdaderos protagonistas: Alegría, Tristeza, Asco, Ira y Miedo son las emociones que viven dentro de ella. Alegría fue la primera que tomó los mandos y la que dirige los sentimientos de la niña convirtiendo su microuniverso emocional en miles de recuerdos felices. Cuando llega el punto de inflexión para Riley, la cohibida, torpe y acomplejada Tristeza comienza a cobrar protagonismo. Un desafortunado accidente por el manejo de los llamados “recuerdos esenciales” hará que ambas emociones sean expulsadas de la central de mando. Deberán entonces emprender el camino de regreso.

Leer más →

Anuncios

Visionado: ‘Babadook’, de Jennifer Kent. ‘El monstruo vestido de miedo’

babadook

cuatro estrellas

Vamos a ponernos estupendos, aunque solo sea por la sequía de piel erizada que llevábamos sufriendo hace bastante tiempo en cuanto a cine de terror, que desde Expediente Warren y la divertídisima y espeluznante fricada de La cabaña en el bosque, poco nos había sorprendido en este género en los últimos tiempos. Nada nos resulta más refrescante y esperanzador que haber encontrado este año en Babadook una de las películas más originales del año, con escasos medios, un gran guion y puesta en escena, y unas interpretaciones escalofriantes. Desde las antípodas, este filme viaja asombrando por el mundo, respaldado por los festivales de Sundance y Sitges y recientemente premiado por el Círculo de Críticos de Nueva York.

Debuta tras las cámaras y el guion la cineasta australiana Jennifer Kent, quien nos abre las puertas de una casa donde viven Amelia (Essie Davis) y su hijo Samuel (Noah Wiseman). Ella perdió a su marido en un accidente de tráfico justo el día en que dio a luz a su retoño, el cual, a punto de cumplir ahora los siete años sufre de severos problemas de conducta provocados por un monstruo que, según cuenta, le visita por las noches. La madre, sola, triste y frustrada, trata de hacer frente al comportamiento cada vez más agresivo y desconcertante de su hijo hasta que la relación se vuelve insostenible e incluso ella comienza a sufrir alucinaciones y pesadillas.

Leer más →

Disección: ‘Apocalypse Now’, de Francis Ford Coppola. ‘Sobre el filo de una navaja’

cartel

PANORÁMICA: 1979. España experimentaba las mieles de la libertad, gracias al ejercicio de la democracia: UCD ganó, de nuevo, las elecciones generales  y se celebraron las primeras  municipales libres tras la Guerra Civil. Pero más allá de nuestras fronteras, el mundo, por aquel entonces, era un auténtico polvorín. Fue un año de huidas hacia ninguna parte. El  sanguinario Pol  Pot y los suyos, los Jemeres Rojos, comenzaron el año refugiándose en la jungla porque las tropas vietnamitas lograron el control de la capital Phnom Penh. Terminaba así un régimen de pesadilla que se había cobrado más de dos millones de muertos en Camboya, aparte de cientos de miles personas torturadas. Por su parte, en Irán, se produce otra huida, la del Sha Reza Palevi y la entrada triunfal del líder chiíta, el Ayatolá Jomeini. Comienza así la República Islámica. En Nicaragua, Somoza huye de su país a Miami mientras los sandinistas forman parte de la Junta de Reconstrucción Nacional liderada por la viuda de Chamorro, víctima de la dictadura del tirano. En el Reino Unido, la conservadora Margharet Thatcher se convierte en la primera mujer europea que ocupa un puesto político de tamaña responsabilidad. 1979 llega a su fin con más turbulencias, pues la Unión soviética invade Afganistán. Una vez más, aquel hecho abrirá, con el tiempo, la Caja de Pandora.

napalm

EL MEOLLO: El capitán del ejército estadounidense Benjamin L. Willard (Martin Sheen) combate en dos guerras. Primero la suya interior, enfrentado a sus sangrantes y alucinantes demonios ante un premonitorio The End en una calurosa y claustrofóbica habitación de hotel. Y en segundo lugar, la Guerra de Vietnam, ese conflicto cuya derrota norteamericana ha sido la más rentable jamás pensada. En pleno delirio alcohólico, Willard recibe la misión de adentrarse en un lugar recóndito de la jungla de Camboya para apresar y asesinar a un ex boina verde, el coronel Walter E. Kurtz (Marlon Brando), que ha renegado del ejército y ha creado su propio imperio entre los nativos, quienes le adoran y veneran como un dios. El viaje que emprende por el río y la selva al encuentro de este personaje, junto con varios soldados, algunos pasados de rosca y otros enganchados a las drogas psicotrópicas, se convertirá en una travesía de transformación interior que termina afectando a la propia película, cada vez más irreal, más onírica, más sorprendente y gratificantemente incómoda, que obtiene su mejor catarsis en el encuentro entre Willard y Kurtz, un duelo interpretativo que ha pasado a ser referente del existencialismo, la angustia y el poder. Adaptación de la novela de Joseph Conrad El corazón de las tinieblas, Francis Ford Coppola cambió el África colonial del siglo XIX retratado en el libro por la jungla vietnamita (aunque rodada en Filipinas), creando una de las películas bélicas más asombrosas del séptimo arte, objeto de miles de lecturas y engalanada en 2001 con una versión etiquetada como Redux a la que se añadieron 49 minutos de escenas eliminadas de su montaje original de 1979. Con multitud de premios, entre ellos la Palma de Oro de Cannes, Apocalypse Now, con un reparto completado –en porciones- por Robert Duvall y unos jovencísimos Lawrence Fishburne, Dennis Hopper y Harrison Ford, sigue siendo un auténtico descenso al averno, de esos de los que despiertas sudando y con las manos temblorosas después de casi haber sentido su apología del miedo.

Francis_Ford_CoppolaDETRÁS DE LAS CÁMARAS: De Michigan al cielo de su éxito y al infierno retratado en sus primeras películas. Hablar de Francis Ford Coppola es entrar de lleno en la historia del mejor cine de todos los tiempos, siendo como fue dueño de toda la década de los 70 del siglo pasado. Sin haber cumplido los 30 años, y tras haber estudiado cine en Los Ángeles, este estadounidense de ascendencia napolitana, enfermo infantil de poliomelitis y adicto a las marionetas y al cine de John Ford (por el que se inventó su primer apellido), llamó la atención de una industria en pleno aperturismo de géneros como asistente personal del genio Roger Corman. Tras una historia olvidada de mediometrajes eróticos, fue esta relación de amistad y devoción la que le permitió rodar su primera película, Dementia 13 (1963), hoy en día catapultada a los altares pese a su bajísimo presupuesto y su escasa factura. A partir de ese momento comenzaron a aflorar en largometrajes como You’re a Big Boy (1966) o The Rain People (1968) algunas de las cuestiones clave de su cine como la juventud, el sometimiento emocional y los traumas existenciales. Todos ellos confluyeron de manera definitiva en el oscarizado guion que redactó junto a Edmund North para la fabulosa Patton (1970), dirigida por Franklin J. Schaffner.  Su total incursión en el cine bélico, no obstante, todavía se haría esperar, puesto que el siguiente encargo que recibió de la Paramount Pictures fue la adaptación de El Padrino, novela homónima de Mario Puzo –con el que escribió el guion- que prácticamente se acababa de publicar, que terminaría convertida en una soberbia trilogía  y que le consagraría como uno de los cineastas más influyentes del mundo. Su trabajo con Marlon Brando, Al Pacino o Robert Duvall resulta todavía absolutamente perfecto, como el que añadiría con Robert de Niro en El Padrino II (1974). Entre medias de ambas entregas y en pleno éxtasis de inspiración rodó La conversación (1974), una bellísima y triste historia de espionaje y saxofones protagonizada por Gene Hackman que todavía hoy no consideramos suficientemente reivindicada.

De cualquier forma, el gran éxito en taquilla y público le hizo prácticamente millonario, lo que abrió las puertas a su valiente y muchas veces desinteresada faceta como productor, siendo entonces el mecenas de su amigo George Lucas en American Graffiti y posteriormente de Akira Kurosawa en Kagemusha. Pero tras muchos años de darle vueltas y algún que otro desánimo derivado del miedo al fracaso, Coppola decidió casi a finales de la década que había llegado el momento de dar un paso más por delante de sí mismo, dejando anonadado a medio mundo con Apocalypse Now (1979). El cineasta quiso embarcarse en este proyecto como homenaje a los intentos frustrados de Orson Welles de realizar esta adaptación de El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad años atrás. El rodaje y el resultado hicieron saltar la línea roja de todas las estadísticas. Interpretaciones majestuosas, traumas reales de sus protagonistas, banda sonora de vértigo, escenas demenciales, rodaje traumático, presupuesto disparado y problemas de posproducción merecieron al final la pena de su tesón. Muchos apuntan que Coppola nunca pudo recuperarse del esfuerzo titánico que le supuso esta película, y que su carrera posterior fue una auto-cura de humildad y un regreso a cuestiones más urbanas y melancólicas, como reflejó en La ley de la calle (1983), en la generacional Rebeldes (1983) y o en la siempre infravalorada Cotton Club (1984). Ya en los 90 destacó por su (libérrima) adaptación del Drácula de Bram Stoker y la tercera entrega de El Padrino, y en el presente siglo, por la irregular pero sorprendente Youth Without Youth (2007) y la incomprensible y surrealista Tetro (2009). Hoy en día, mantiene la tutela de numerosos cineastas, entre ellos su hija Sofia Coppola, y su oronda sombra de gran hombre del cine, solo compartida con su hermano italo-americano Martin Scorsese. El capitán Willard afirma al principio de Apocalypse Now que nunca querría otra misión como la que le es asignada al buscar al coronel Kurtz. Al igual que nos pasó a nosotros con Coppola tras ver esta película.

Leer más →

El reino del exceso

Pantanoso website de arte, literatura, cómics, cine y algo de porno. En las ondas en Radio en Exceso.

todocinemaniacos

Blog dedicado al Séptimo Arte

El Tío del Mazo

Un blog de amigos y para amigos del ciclismo

Actualidad Cine

Críticas de películas y estrenos de cine

Extracine

El mundo del cine en un blog

A %d blogueros les gusta esto: