Visionado: ‘St. Vincent’, de Theodore Melfi. ‘El cuento de nunca acabar’

st_vincent_33189

tres estrellas

Había una vez, en la América de los sueños rotos, un viejo ogro cascarrabias de costumbres relajadas. Borracho, putero y astuto, el tipo sabía, sin embargo, esconder un buen corazón. Un músculo sonrosado que, para su vergüenza, se le quedó al descubierto cuando el destino puso en su vida a un niño de familia desestructurada. Es decir, nada nuevo bajo el sol. Una vez más, con St. Vincent, Hollywood nos receta un cuento de Navidad que no es sino una comedia fabricada en serie con su dosis de buenas intenciones y humor sin grandes sorpresas.

Y esto no quiere decir que St. Vincent no sea divertida, lo es a ratos, pero basa buena parte de su chispa en el carisma y el estupendo trabajo de dos de los actores protagonistas, Bill Murray y Naomi Watts, que se sobreponen a un guión predecible en su relato, pero con algunos golpes cómicos que se dejan querer. Y así se nos dibuja el santo varón del título, un tal Vin, un abuelo sin descendencia, pero con un montón de deudas de juego a sus espaldas, enganchado a una prostituta rusa embarazada y principal valedor de un gato con el hocico muy fino. Un primor al que le cambia la vida cuando una madre divorciada ocupa la casa de al lado con su hijo. Vincent acabará ganándose un dinerillo cuidando al niño mientras que su progenitora pasa largas jornadas en un trabajo mal pagado. Ahí comienza la gracia porque el viejo cascarrabias se dedicará a darle al chaval lecciones de vida de una manera poco ortodoxa, pero al parecer, bastante productiva.

El encanto de un buen sinvergüenza ha sido capaz de sostener dignamente, alguna que otra película a lo largo de la historia del cine. Pero no es el caso. Murray y su talento para encarnar a simpáticos granujas no son argumentos suficientes para salir con buen sabor de boca del cine porque se nos intenta vender un producto tocado. Y es que la película resuelve sus conflictos y las situaciones que plantea de una forma poco trabajada. Para empezar, la película se llena de momentos de superación, de fácil superación, ya que las dificultades dramáticas que reserva el argumento se van resolviendo con una alegría que le quita seriedad, pero también credibilidad y fuerza cómica, a la historia.

Y así tenemos, una vez más, a un niño que se hace respetar en el cole gracias a su nuevo ‘colega’, el viejo ogro, mientras que este logra escapar de sus problemas económicos por un golpe sospechoso de mala suerte y sale adelante, con portentosa rapidez, de una enfermedad que casi le manda al otro barrio. Por poner un ejemplo. Todo ello por no hablar de la búsqueda forzada de la redención del protagonista, a quien se le acaba adjudicando, con calzador, un pasado heróico quizás porque era demasiado atrevimiento aquello de que dejar campar a sus anchas, en una película para todos los públicos, a un borde y ludópata pasado de copas. Como contrapartida, la película reserva algunos momentos divertidos que surgen de la actitud pasota y provocadora del protagonista, pero también de algún que otro personaje conseguido como esa prostituta rusa, pizpireta y malhumorada, que se aferra a la barra de striper quizás para no sentir la ‘fuerza de gravedad’ de una barriga que se le queda demasiado grande.

Además, la película desprende cierto tufillo, el de una  moralina trasnochada que, según cómo se tome, supone una auténtica tomadura de pelo. Y es que da la impresión de que cualquier circunstancia de la vida, por muy terrible que sea, merece la pena ser vivida porque todo encierra su lección. Un consuelo de tontos que asumimos con resignación cristiana y del que no nos salva ni siquiera esa medio sonrisa socarrona, tan canalla e irresistible, del bueno de Bill Murray. Quien, por cierto, se nos hace mayor de forma gloriosa.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

El reino del exceso

Pantanoso website de arte, literatura, cómics, cine y algo de porno. En las ondas en Radio en Exceso.

todocinemaniacos

Blog dedicado al Séptimo Arte

El Tío del Mazo

Un blog de amigos y para amigos del ciclismo

Actualidad Cine

Críticas de películas y estrenos de cine

Extracine

El mundo del cine en un blog

A %d blogueros les gusta esto: