Visionado: ‘Luces rojas’, de Rodrigo Cortés. ‘El límite de lo paranormal’

cuatro estrellas


Una prestigiosa doctora en Parapsicología, Margaret Matheson (Sigourney Weaber) y su abnegado e incondicional ayudante, Tom Buckley (Cillian Murphy) viajan de casa en casa para echar por tierra cualquier fenómeno fantasmal que ante ellos se presente. Tras una somera observación, analizando a los miembros de una familia o descubriendo un truco maestro del supuesto vidente, de la presunta médium, la pareja destapa fraudes a diestro y siniestro como un par de detectives escépticos y totalmente convencidos de que no hay nada más allá del más acá. Y solo se puede estar tan seguro de algo cuando llevas toda una vida sin encontrar ni una sola excepción que te vuelva el mundo del revés. Solo hasta ese momento.
Ahí es donde aparece el personaje del mago, vidente y mentalista ciego Simon Silver (Robert de Niro) que tras años de retiro voluntario por oscuros motivos, vuelve a los escenarios para demostrar al mundo la realidad y consistencia de sus poderes paranormales. Pese al desafío que tal regreso supone, la doctora Matheson no quiere saber nada de tal individuo tras un episodio personal que le trastocó en el pasado. Todo lo contrario sucede con su ayudante, cuya perseverancia por descubrir el fraude de Silver le llevará a enfrentarse con una serie de circunstancias que encierran la sorpresa final.
Hasta ahí todo lo narrable. Porque sí, ésta es una película de fácil spoiler, en el que no pretendemos caer ya que se mueve en el límite de lo paranormal, entre el truco y la magia, entre la negación y la creencia, entre la fe y el escepticismo, y es el espectador quien debe juzgar si su truculento mensaje final, al margen de la pirotecnia sobrante, le ha dejado un poso lo suficientemente profundo como para reflexionar más de cinco minutos. En ese estado nos quedamos nosotros, en el de la duda, no en la resolución de la historia, que queda clara, sino en el enigma que se proyecta más allá de ella, más allá de esas luces rojas, “notas discordantes, señales de fraude”, según el personaje de Weaber, que pueden revelarse o no aparecer nunca. No queremos comparar, pero como en Origen, son las capas mentales, unas detrás de otra, las que nos dejarán desamparados ante la pregunta: ¿realmente nuestros ojos nos dejan ver toda la realidad? 
De cualquier forma, encontramos en el tercer largometraje de Rodrigo Cortés otro plato de buen gusto tras su asfixiante y magnífica Buried. Con cámara rígida, con perfección narrativa, con la épica musical de Víctor Reyes a su servicio, el cineasta gallego compone un thriller de tensión creciente donde no sabes lo que está pasando hasta que ya ha pasado, y que, en lo más profundo de su técnica, no deja de ser también un drama angustioso y conmovedor. Lo que sí nos arriesgamos a desvelar es que es el enigmático y guapísimo Cillian Murphy (Intermission, El viento que agita la cebada, El Caballero Oscuro) quien sorprendentemente lleva el peso de toda la película, por mucho que nos encante ver a Weaber tan sobria e inmensa, a Leonardo Sbaraglia de patético estafador, y a nuestro amado De Niro dejando por fin de hacer el ridículo que ostenta desde hace diez años, con un papel magnético y carismático hecho a su medida.
Es de recibo terminar enviando nuestro más firme apoyo a la generación de la que forma parte Cortés, que junto con Juan Carlos Fresnadillo (pese al inmerecido trato que se le ha dado a Intruders) y Juan Antonio Bayona (que prepara para octubre el taquillazo Lo imposible) están llevando el cine rojigualdo mas allá de nuestras fronteras con financiaciones mixtas pero equipos de montaje y postproducción al cien por cien españoles. Pese a nuestra admiración por Pedro Almodóvar, no somos amantes de monopolios, y películas como ésta vienen a confirmar que hay vida (y géneros) más allá del manchego y de los torrentes taquilleros de Santiago Segura. Pero es el cineasta gallego, junto con sus compañeros de quinta, quien viene aportando en los últimos años ese toque fascinante y profesional que ha hecho que su cine siga siendo, por nuestra parte, esperado y elogiado.
Anuncios

2 comentarios

  1. Es cierto que, ante todo, genera inquietud, y que te quedas dándole vueltas al terminar. Pero aún así, no consigue dejar poso, creo yo. vamos que no creo que vaya a ser muy recordaada.

    Me gusta

  2. Pues fíjate que tenemos la misma impresión que tú. Que es una buena película, consistente, hecha con buen pulso y profesionalidad, pero que se quedará ahí, sin más.Un saludo, Marta.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

El reino del exceso

Pantanoso website de arte, literatura, cómics, cine y algo de porno. En las ondas en Radio en Exceso.

todocinemaniacos

Blog dedicado al Séptimo Arte

El Tío del Mazo

Un blog de amigos y para amigos del ciclismo

Actualidad Cine

Críticas de películas y estrenos de cine

Extracine

El mundo del cine en un blog

A %d blogueros les gusta esto: