Visionado: ‘Código Fuente’, de Duncan Jones. ‘Aceptar la trampa o no’

tres estrellas


No, este código no es el de Minority Report. Trata de evitar la tragedia, en este caso colectiva y terrorista, mediante la explotada línea espacio-tiempo, explora las dimensiones paralelas y pone a hervir cuantos ingredientes existen para subir la adrenalina. Pero simplifica más y predica menos logros tecnológicos que en la cinta de Steven Spielberg.
En Código Fuente, un heroico piloto de helicóptero en Afganistán, Colter Stevens (Jake Gyllenhaal) despierta en un tren camino de Chicago siendo quien no es y con una coqueta compañera de viaje en frente que parece conocerle (Michelle Monaghan). Su cara no es la que aparece en el espejo. Poco después los vagones estallan por los aires. Vuelve a despertar, en una cápsula sin salida, donde una glacial oficial de comunicaciones (Vera Farmiga) le informa a través de una pantalla de que forma parte de un experimento que utiliza el remanente post-mortem de uno de los fallecidos en el atentado para volver a los ocho minutos anteriores a la explosión e intentar localizar al terrorista.
Hasta aquí lo mejor de la película, porque después quieres salvar y condenar todo al mismo tiempo. Es a partir de esta atrofiada teoría cuando debemos decidir si aceptar o no la trampa. Si es que sí, a disfrutar y a pasarlo bien con el protagonista viviendo una y otra vez la misma secuencia temporal: ahora quiero saber dónde está mi padre, ahora quiero salvar a la chica, ahora doy palos de ciego y me equivoco de malo, ahora necesito más tiempo, ahora quiero cambiar el rumbo de todo, ahora descubro la verdad y me revoluciono. Porque tampoco esto es Atrapado en el tiempo (perdón, El día de la marmota), que no te ríes. Y  si es que no, pues por lo menos nos queda sacarle el jugo a las incoherencias que siempre conlleva entrar en los viajes en el tiempo. O entras en bucle o creas realidades paralelas sin sentido. Porque tampoco es 12 monos, que no hay esquizofrénicos ni enigmas futuristas que resolver.
Vamos a pensar que Duncan Jones, el cineasta británico, hijísimo de David Bowie, que hace dos años nos escandiló con el drama lunar de Moon, no ha querido plantarnos la superposición señorial de Origen, aunque tenga las mismas bravuconadas y galimatías sobre la mecánica cuántica y los cálculos parabólicos. Ni siquiera es Matrix, aunque nos reserve para el ecuador de la historia alguna que otra sorpresa sobre las posibilidades de un cerebro comatoso de crear universos imaginarios. Precisamente es este último dato el que hace que la historia tenga momentos de gran esplendor, incluso con una asombrosa sencillez, que tampoco el presupuesto para efectos especiales, pese a su tímido tonillo apocalíptico, parece el eje de la película.
Resulta también interesante que la carga emocional se sustente sobre la imposibilidad de cambiar el devenir de los acontecimientos por mucho que nuestro piloto se implique y grite dentro del código. Por lo menos así lo es hasta que tal paradigma comienza a convertirse en arreglo de mal fontanero y a echar agua por todas partes en el ocaso de la película. Menos mal que Mr. Gyllenhaal está estupendo en esta faceta suya de salvador mundial, repitiendo a lo grande su faceta de super héroe indie en la alucinógena Donnie Darko, la que le faltaba después de quitarse el sombrero de Brockeback Mountain, y de atragantarse de tontería en Amor y otras drogas. En este caso, su tortura se come con patatas a las otras dos protagonistas femeninas, entendemos que con su permiso. 
El caso es que por estos dos motivos, y por aquello del  “sabías a lo que venías”, por aquí quisimos aceptar la trampa. Pero no a cambio de nada. Nos hemos permitido la chulería de elegir nuestro propio final: el momento Kodak que sucede unos minutos antes del verdadero the end. Solo unos minutos antes. Ahora nos preguntamos: según los guionistas, si entráramos en el código éste con esos minutos de margen, ¿podríamos cambiar el desenlace?
Anuncios

2 comentarios

  1. No me llama nada de nada. Mejor veo "Moon" que no la he visto. Decidme…

    Me gusta

  2. Bueno, aunque sean del mismo director, son dos películas totalmente diferentes. Puedes mantener el orden, simplemente. Visiona "Moon" (disfrútala, más bien, es muy buena) y luego decides si ves ésta, con los datos que hemos dado.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

El reino del exceso

Pantanoso website de arte, literatura, cómics, cine y algo de porno. En las ondas en Radio en Exceso.

todocinemaniacos

Blog dedicado al Séptimo Arte

El Tío del Mazo

Un blog de amigos y para amigos del ciclismo

Actualidad Cine

Críticas de películas y estrenos de cine

Extracine

El mundo del cine en un blog

A %d blogueros les gusta esto: